Pascual Serrano - Rebelión.- Una podría pensar que un diputado nacional, más todavía si es en España el secretario de Relaciones Internacionales del Partido Popular, es una persona seria que maneja y difunde informaciones fundadas y rigurosas, aunque podamos estar en desacuerdo con sus opiniones.

Pero el pasado 5 de septiembre Jorge Moragas publicaba en su blog personal el siguiente texto bajo el titular “Rumores cubanos”:
Rumores y más rumores a los que yo no otorgo ninguna veracidad.

Bárbara Vasallo - AIN.- Abel Prieto Jiménez, ministro de Cultura, afirmó que el bloqueo de EE.UU. a Cuba impide la asistencia de renombrados jazzistas norteamericanos al Festival Varadero Jam Session, que se inició hoy en esta ciudad balneario, de la provincia de Matanzas.

Estoy seguro que muchos de los exponentes del género que tiene la cuna en Estados Unidos hubieran querido participar en este evento, pero las leyes arbitrarias del gobierno de Bush no hacen más que entorpecer el vínculo cultural, afirmó el titular.

La Jiribilla.- Una vez más el desespero mediático peca de ingenuidad ¿intencionada? en torno a las palabras del cantautor cubano Silvio Rodríguez, como si fuera posible esconder la verdad bajo el supuesto dinamismo del “periodismo virtual”. En esta ocasión nos referimos a la nota publicada el 4 de septiembre por la agencia EFE —con réplicas en diversos medios— a raíz de una entrevista con Silvio que fuera contestada por el trovador vía correo electrónico.  La Jiribilla publicó íntegramente la versión original —tal y como fue respondido el cuestionario de EFE. No obstante, el cable de EFE aparece seguidamente, como para recordarnos que éticamente la edición también tiene límites.

Félix López - Granma.- Giustino Di Celmo ya no tiene más lágrimas para llorar. Dice haberlas perdido después del 4 de septiembre de 1997, cuando la explosión de una bomba en el lobby bar del hotel Copacabana le llevó a su muchacho Fabio —joven italiano de 32 años—, apasionado por Cuba, con el sueño de ver jugar en la Isla a su equipo genovés de fútbol, y obsesionado con la idea de que su padre descansara y ocupar su puesto.

Con todos esos planes andaba Fabio entre las manos, ajeno a odios y peligros, aquella tarde fatal en que el mercenario salvadoreño Ernesto Cruz León sembró el pánico y la muerte, con menos de 30 minutos de intervalo, por los hoteles Tritón, Chateau Miramar y Copacabana. Casi un año después del crimen, en una entrevista publicada por The New York Times, el terrorista Luis Posada Carriles admitió que era él quien había puesto precio a aquellas bombas.

Alina Martínez - AIN.- La transmisión ininterrumpida de Cubavisión, las propuestas de varias series extranjeras, la amplia programación infantil y nuevos espacios musicales, constituyeron lo más impactante de este verano televisivo, que ya concluye este fin de semana.

A especiales esfuerzos del Instituto Cubano de Radio y Televisión y de todo el país, se corresponden satisfacciones populares recogidas en esquinas, bodegas, agros y centros de trabajo, de ahí que esa institución ha decidido mantener las 24 horas de Cubavisión aun después de esta etapa estival.

Roberto Pérez Betancourt - Servicio Especial de la AIN.- El joven turista italiano Fabio Di Celmo fue la víctima mortal del atentado terrorista que, organizado y financiado por criminales de largo expediente al servicio de la Agencia Central de Inteligencia norteamericana, tuvo lugar el cuatro de septiembre de 1997.

Una década ha transcurrido desde que el más pequeño de los hijos del empresario Giustino Di Celmo muriera al estallar una bomba en el lobby del hotel Copacabana, en ciudad de La Habana.

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