Félix López - Granma.- Giustino Di Celmo ya no tiene más lágrimas para llorar. Dice haberlas perdido después del 4 de septiembre de 1997, cuando la explosión de una bomba en el lobby bar del hotel Copacabana le llevó a su muchacho Fabio —joven italiano de 32 años—, apasionado por Cuba, con el sueño de ver jugar en la Isla a su equipo genovés de fútbol, y obsesionado con la idea de que su padre descansara y ocupar su puesto.

Con todos esos planes andaba Fabio entre las manos, ajeno a odios y peligros, aquella tarde fatal en que el mercenario salvadoreño Ernesto Cruz León sembró el pánico y la muerte, con menos de 30 minutos de intervalo, por los hoteles Tritón, Chateau Miramar y Copacabana. Casi un año después del crimen, en una entrevista publicada por The New York Times, el terrorista Luis Posada Carriles admitió que era él quien había puesto precio a aquellas bombas.

Alina Martínez - AIN.- La transmisión ininterrumpida de Cubavisión, las propuestas de varias series extranjeras, la amplia programación infantil y nuevos espacios musicales, constituyeron lo más impactante de este verano televisivo, que ya concluye este fin de semana.

A especiales esfuerzos del Instituto Cubano de Radio y Televisión y de todo el país, se corresponden satisfacciones populares recogidas en esquinas, bodegas, agros y centros de trabajo, de ahí que esa institución ha decidido mantener las 24 horas de Cubavisión aun después de esta etapa estival.

Roberto Pérez Betancourt - Servicio Especial de la AIN.- El joven turista italiano Fabio Di Celmo fue la víctima mortal del atentado terrorista que, organizado y financiado por criminales de largo expediente al servicio de la Agencia Central de Inteligencia norteamericana, tuvo lugar el cuatro de septiembre de 1997.

Una década ha transcurrido desde que el más pequeño de los hijos del empresario Giustino Di Celmo muriera al estallar una bomba en el lobby del hotel Copacabana, en ciudad de La Habana.

Editorial de La Alborada, Estados Unidos.- Apenas la semana pasada, unos cuantos medios de noticias y sitios en Internet divulgaban el rumor de que Fidel había muerto. Los rumores llegaron a su punto máximo el pasado viernes. Cuando el domingo los medios de noticias cubanos publicaron una columna que él había escrito el sábado, los reportes crearon una variante: que un pequeño grupo de miembros del partido comunista estaban escribiendo columnas para que pareciera que él aún estaba vivo. Los periodistas estadounidenses que informan desde Cuba dijeron que no vieron ninguna señal de que sucediera algo, e incluso el Departamento de Estado negó tener información sobre la muerte de Fidel Castro, pero los medios de comunicación no refutaban los rumores.

Patricio Montesinos - Cubadebate.- Un sátrapa del jefe del régimen de Estados Unidos, George W. Bush, parece haber optado por andar escurridizo y silencioso por España, tras la ola de renuncias, y la crisis que sacude al gabinete del actual inquilino de la Casa Blanca por su fracasada guerra sangrienta contra Irak.

Gennaro Carotenuto - Cubadebate.- El jefe de Reporteros sin Fronteras, una ONG nacida para defender la libertad de prensa y de expresión en el mundo, Robert Ménard, en una emisión de France Culture, el audio de la cual se puede escuchar en el sitio http://rue89.com/ legitimó el uso de la tortura. Lo hizo con los argumentos típicos utilizados por los grandes torturadores de la historia, los Videla, los Pinochet: «Si hubiesen tomado de rehén a mi hija, no hubiese habido ningún límite al uso de la tortura». Con "ningún límite" Ménard entendió realmente ninguno, incluyendo la captura y la tortura de familiares inocentes de presuntos terroristas.
Lo último
Fidel, la selva y el círculo infantil
Abner Barrera Rivera - Cubainformación.- En 1970 el poeta Ernesto Cardenal visitó por primera vez la Mayor de las Antillas, resultado de ese viaje fue su libro En Cuba, en el que entre muchas y variadas anotaciones registra lo siguiente...
Ver / Leer más
La Columna