Mesa Redonda.- El Dr. Francisco Durán García es la cara más visible del sistema de salud cubano en el combate frente a la COVID-19, pero su historia de vida va mucho más allá de su labor en esta emergencia sanitaria. La Mesa Redonda de este jueves lo tendrá como invitado para repasar recuerdos e historias del actual Director de Higiene y Epidemiología del MINSAP.


Francisco Durán en la Mesa Redonda: Seguir trabajando y dándolo todo por la Revolución

Randy Alonso Falcón, Arleen Rodríguez Derivet - Cubadebate / Mesa Redonda

Transcripción de la Mesa Redonda "Historia de vida: Dr. Francisco Durán García", del 4 de junio de 2020, transmitida por la radio, la tv y las redes sociales digitales.

Randy: Muy buenas tardes estimados televidentes y radioyentes, este 4 de junio la Mesa Redonda tiene el inmenso placer de tener invitado a su emisión al Doctor Francisco Durán García. Como nos dijo que iba a pasar su cumpleaños trabajando, pues dijimos, no hay entonces mejor trabajo que que nos venga a acompañar acá a la Mesa Redonda.Este hombre que es la cara más visible del sistema de salud cubano en el enfrentamiento a la COVID-19, pero que tiene mucha más historia que la de estas intensas semanas de enfrentamiento a esta terrible enfermedad.

Así que nos estará acompañando el Doctor Francisco Durán en esta emisión de Historias de Vida; y también está conmigo la titular real de estas emisiones, mi colega Arleen Rodríguez Derivet. Con ellos estaremos compartiendo nuestra Mesa Redonda de hoy para conocer más de este hombre que todas las mañanas llena las pantallas de Cuba, a veces con muy buenas noticias, a veces con noticias no tan alegres, pero que siempre está transmitiendo esa seguridad del combate cubano contra la COVID-19.

(Transmiten reportaje con niño guantanamero que imita al Doctor Durán y también le gustaría ser periodista)

Randy: Es la historia de un pequeño guantanamero que puede reflejar lo que ha significado la figura del Doctor Francisco Durán para los niños cubanos en estos tiempos; quizás no entienden en toda la dimensión la batalla que se está dando, pero sí saben que hay un hombre bueno que todos los días sale en la televisión a darle las noticias de cómo estamos afrontando una terrible enfermedad.

Pero esa influencia de Francisco Durán, pues viene de mucho antes en el sector de la salud, una reconocida personalidad, nunca esperó por supuesto que fuera más que reconocida personalidad, una popularidad de la que estaremos hablando más adelante.

Pero me gustaría Durán, comenzar esta Mesa Redonda hablando un poco de ese tronco familiar que sin dudas influye en cada uno de nosotros. Recibí hace unos días un mensaje de un hijo de uno de los combatientes del asalto al cuartel Moncada, expedicionario del Granma después -el hijo de José Ramón Ponce Díaz-, quien me decía el Doctor Durán no sólo tiene la historia de lo que está haciendo ahora, sino la historia de su familia revolucionaria, una familia noble de Santiago de Cuba.

Mi padre fue herido durante el asalto al cuartel Moncada, -me contaba Ponce-, y se refugió en la colonia española donde trabajaba el Doctor Durán, el padre de Francisco Durán y allí llegó la policía batistiana y el padre de Durán no permitió que se llevaran a mi padre de aquella y lo asesinaran aquel día después del asalto al cuartel Moncada.

Esa historia, ese Santiago de Cuba en el que usted nació, esas circunstancias que se dieron (apenas hacía un año que usted había nacido) ¿Cómo influyeron en la formación del Doctor Francisco Durán?

Dr. Durán: Si Randy, primero buenas tardes y muchas gracias por esta posibilidad. Te decía y soy honesto, le preguntaba a Arleen, que quién más había aquí en la Mesa Redonda, porque yo decía, yo no creo que yo pueda llegar a una hora, pero bueno…

Mira, mi niñez -que muchas veces me dicen tu padre era médico, tu madre era estomatóloga-, quizás pudieran pensar en un ambiente pequeñoburgués en aquella época, no?. Graduados desde el año 49, sin embargo, con muy profundos principios revolucionarios, porque mi madre, aunque había estudiado estomatología, siempre nos dejaba claro a mi hermano y a mí que ella había estudiado estomatología porque ella era hija de un cortador de caña de Pinar del Rio y por lo tanto había tenido que estudiar con una beca, que si no sacaba la máxima puntuación en cada asignatura, pues corría el peligro de que la sacaran de la beca y no pudiera terminar.

Después entonces se graduaron, y fue así, desde un principio los arraigó un principio revolucionario muy firme.

Yo recuerdo esa anécdota de José (Pepe) Ponce, el papá del que te hizo esa anécdota, muy amigos después, y es verdad que lo protegió. También en mi casa como estaba la consulta de mi mamá, la consulta de mi papá, pues ahí se recopilaban medicamentos para posteriormente enviarlos a la Sierra. Mi madre yo la recuerdo haciendo brazaletes para el 26 de julio, que en aquel momento el que cogieran con eso, además distribuyéndolo y siempre hubo un principio muy revolucionario.

Recuerdo cuando el asalto del 30 de noviembre que yo era un poco más grandecito, yo recuerdo el tiroteo -yo vivía a dos cuadras de las escalinatas del Padre Pico en donde estaba el cuartel-, y yo recuerdo el tiroteo, buscando revolucionarios en las casas aledañas, como tiraron a mi madre al piso porque pensaban que en la casa habían personas escondidas, y recuerdo que mi abuela nos escondió debajo de una cama, para protegernos porque éramos dos niños cuando eso.

Posteriormente, llegó un momento en el año 58 que estaban medio que perseguido y deciden emigrar hacia los Estados Unidos, hacia la Florida, para evitar que los metieron preso. Así se preparó el viaje y ya en el momento de salir a mi padre lo cogen preso y la decisión era de todas formas que mi madre y nosotros dos arrancáramos para allá. Posteriormente lo soltaron, y entonces se incorporó con nosotros allá.

Pero estábamos en Miami, no sé si dos o tres meses, asesinan en un día como mañana 5 de junio a Eduardo García Lavandero aquí en la calle Vapor, y mi madre que era su hermana, tiene que venir para Cuba teniendo en cuenta que no le querían entregar el cadáver a mi abuela.

Arleen: La historia de Eduardo García Lavandero, porque recuerdo cuando Gisela García lo entrevistó, y hablaba como un punto fundamental en la historia de su vida, también nos retrae a que según todas las biografías Eduardo García Lavandero es pinareño, pero pinareño de Artemisa, esto es algo que uno descubre un poquito acercándose a su vida pero pregunto yo ¿Cuánto tuvo que ver, qué tanto influyó en la vida de su familia la manera en que murió? 50 impactos de bala, brutalmente, esto tuvo que haber sido decisivo en su vida.

Dr. Durán: Un impacto, porque siendo chiquito, date cuanta estamos hablando año 58, 6 años en el caso mío y 7 años mi hermana, y vivimos aquello muy, muy fuerte. Además siempre mi padre nos enseñaba, nos demostraba lo que significaba la dictadura aquella.

Recuerdo una vez que veníamos de Siboney, que en aquella época vivíamos allá, y cuando veníamos bajando había un cadáver tirado en la carretera todo ensangrentado, y lo habían matado los batistianos, como se le decía aquel momento.

Entonces todas esas cosas me fueron impactando mucho, y vivir eso, porque además no es que mi madre viniera, vino mi madre, vinimos todos para acá. Yo vivía aquí en La Habana. A pesar de que ellos nos protegían desde el punto de vista de no involucrarnos, todo lo que fue rescatar el cadáver, lo que representó el pueblo, enterrar honestamente, decorosamente, y bueno nos fue marcando a nosotros en muestra formación.

Arleen: Yo marcaba eso, digo, porque es un hombre que se bate a tiros en la calle. No era un luchador clandestino que asesinan así; era un hombre del Directorio, y a mí me llama mucho la atención porque se juntan aquí Santiago de Cuba y Artemisa que tienen tanto que ver con el 26 de julio.

Dr. Durán: Así es, mi padre santiaguero, mi madre pinareña de Artemisa, aunque había nacido en Placetas, pero toda la familia estaba aquí. Se encuentran en la carrera y se van a Santiago de Cuba a vivir, y efectivamente son los dos de revolucionarios que en ese momento tenía más valor y como es natural desarrollaron una actividad muy intensa; y te reitero, todo eso nos fue marcando.

Triunfa la revolución y la postura de mis padres fue muy, muy transparente, entregaron su consultorio los dos, se incorporaron al Ministerio de Salud Pública de aquel momento. Me acuerdo que mi madre como estomatóloga, llegó a dirigir algunas de las clínicas de Santiago de Cuba y mi padre, pues, trabajando también en la conducción de la salud pública.

Randy: Puede parecer natural que con dos padres ligados a la medicina, Francisco Durán se dedicara a estudiar medicina, pero ¿Cómo fue esa decisión de estudiar medicina?¿Cómo fue ese ese momento? ¿Y qué pensaba cuando iba a estudiar medicina? ¿Quería dedicarse a qué?

Dr. Durán: Bueno siempre, es lógico, con aquel ambiente en la casa lo más lógico es que nos inclináramos, mi hermana por la estomatología y yo por la medicina, y así fue. Nos fuimos, nadie nos lo impuso en aquel momento.

Me atrajo siempre atender al ser humano. Mi padre era psiquiatra, y como psiquiatra era muy carismático, además muy comunicativo. La gente decía: “Durancito´´, los pacientes psiquiátricos, incluso los deteriorados venían y él los atendía. Entonces se me fue pegando todo eso de solucionar problemas de salud de la población, eso fue lo que hizo que me inclinara. En aquel momento ya estaba la Universidad de Santiago de Cuba trabajando, lo que pasa que yo vengo a La Habana, en otro rollo de la juventud, y matriculo en la Habana la carrera; porque en aquel momento usted podía estudiar donde usted quisiera.

Hago mi carrera aquí en la Habana, y ya el último año lo hago en Girón, hago el área clínica en el Calixto García, que realmente le agradezco mucho por la calidad de la formación, y hago entonces el internado en psiquiatría en el Hospital Naval, porque era lo que me gustaba en aquel momento. Me gradúo, hay una solicitud, que se le hace a la militancia de la juventud de que fuera a trabajar al Ejército Juvenil de Trabajo, con mucho auge en aquel momento, y bueno, pues ni lento ni perezoso me llamaron y dije bueno, pues vamos.

Randy: Antes que nos cuente esta parte, de su generación ¿Qué contemporáneos tiene en la medicina que pudiera recordarnos hoy?

Dr. Durán: Si, mi curso fue muy bonito, año 70-75, se llamó el curso del 1er Congreso de Partido, la graduación del 1er Congreso del Partido. Fue un curso muy grande, de muchos compañeros, de personajes conocidos como digo yo está ahí Popi, Popi y yo somos compañeros de curso.

Randy: El Doctor Jorge Gonzales, fue director del Instituto de Medicina Legal y hoy es Director Nacional de Docencia Médica.

Dr. Durán: Fue Rector de la Universidad Médica de la Habana. Pero Popi y yo éramos compañeros de curso, compañeros de beca, compañeros de mucha unión. Está el Doctor Rafael Pérez Cristiá, el director del CECMED; está Lupe, la Doctora Guadalupe Guzmán. Sí, fue un curso muy grande y muy bueno.

Arleen: De todas maneras, yo me pregunto porque en medio de todo eso, la familia paterna de Santiago y la familia materna de Pinar del Rio y al final él empieza ejerciendo en Camagüey, digo yo: ¿Que usted hacía en Camagüey? ¿Cómo fue a dar a Camagüey?

Dr. Durán: Bueno pues fácil, di el paso el frente, me mandan a Camagüey, y en Camagüey, al Ejército Juvenil del Trabajo.

Arleen: ¿En el medio de la zafra del 70?

Durán: Ya en el año 76. Pero el Ejército era fuerte, era un cuerpo del ejército que me acuerdo el jefe era Jorge Reyes Carrasco que era el jefe del Ejército Juvenil del Trabajo en aquella época, y tenía mucha fuerza con los que estaban ahí.

Yo como psiquiatra tenía mucho trabajo, porque el personal que a veces entraba tenía algunas dificultades y tenía igualmente una sala de psiquiatría en el hospital Comandante René Vallejo, en aquel momento recién inaugurado. Por lo tanto fueron tres años de una actividad de psiquiatría fuerte, con una formación muy completa; y al mismo tiempo tenía otras actividades como médico, no era solo psiquiatría, porque tenía que atender y hacer cuerpo de guardia y era lo que llegara en ese momento ahí al hospital.

Esa fue mi estancia en Camagüey, ahí también tenía compañeros de cursos en Camagüey que todavía están ahí, porque en el curso de nosotros había representatividad de todas las provincias. Y fue muy útil de verdad, mi estancia en el ejército, fue muy útil desde el punto de vista de la formación, el ejército me acabo de formar todavía un poco más. Me hice militante del Partido estando ahí, en el Ejército Juvenil de Trabajo, y ya después de tres años de trabajo intenso de buen trabajo, pues paso a Santiago de Cuba nuevamente.

Randy: De esa historia de Santiago vamos a hablar ahora, le propongo hacer un breve alto Doctor, para ver su álbum, algunas de las fotografías de la historia del Doctor Durán, y también cómo lo recuerdan en Santiago de Cuba.

(Se presenta una selección de fotos del Dr. Durán en diversas etapas de su vida y un reporte con las opiniones de dos destacados profesionales santiagueros que compartieron varios años de trabajo con el entrevistado)

Arleen: Que bueno también, que nos recordaron también que se llama Francisco Alberto, que se le dice habitualmente Francisco Durán, dice que su madre era la única que le recordaba siempre los dos nombres.

Dr. Durán: Cuando hacía algo mal hecho. Cuando mi madre me decía Francisco Alberto ya yo sabía, “Ah ya, ahora metí la pata”.

Arleen: Bueno y yo quería aclarar un poquito, porque el Doctor Durán es epidemiólogo, el jefe de epidemiologia de Cuba hoy, pero era psiquiatra cuando dejamos la trayectoria estudio psiquiatría igual que su padre. ¿Cuándo se produce la trasformación a epidemiólogo?

Dr. Durán: Yo realmente no llego a hacer la especialidad, yo hago el internado el último año de la carrera.

Arleen: ¿De psiquiatría?

Dr. Durán: Si, lo único que yo hice fue psiquiatría. Estuve los 5 años de la formación y ya en el último año me dedico en el Naval además, con una formación, era el único lugar de Cuba donde se hacían comas insulínicos, que era un tratamiento un poco intenso pero que me permitió formarme muy bien después en Camagüey.

Llego a Santiago de Cuba, y ya entonces tenía la influencia de mi cuñado, el esposo de mi hermana, el Doctor Roberto Capote Mir, que es un salubrista muy conocido. Y empieza a inyectarme el bichito de la epidermiología, del valor que tiene porque resuelve no problemas individuales, sino resuelve problemas colectivos de salud. Comienza la especialidad en Santiago de Cuba, el Doctor Valdés fue profesor mío con otro grupo de profesores y comienza la especialidad en Santiago de Cuba y entonces no llego a terminar el 1er año de psiquiatría y me voy para epidermiología.

Ya ahí me formo durante tres años, trabajo intenso, me voy enamorando de la especialidad, y bueno, tengo ya el último año de la especialidad, año 81, que tengo que trabajar como trabajó toda Cuba, en la epidemia del dengue hemorrágico que se introdujo en nuestro país.

Arleen: ¿Qué responsabilidad tenía en ese momento?

Dr. Durán: Nada, yo era residente; pero recuerdo, yo examino la especialidad en diciembre el 81, estábamos ya con la epidemia medio controlada en Cuba -recuerdo que lo dirigió el Comandante en Jefe-, y terminando mi examen, el que era director del Centro Provincial de Higiene y Epidermiología de Santiago, el Doctor Millar, me dice: ``Durán coge tus vacaciones, que de regreso vienes de jefe de la campaña de erradicación en aquel momento del mosquito Aedes Aegypti´´, el jefe de “la campaña del mosquito” como dice la gente, la gente simplifica. Pues nada de jefe de la campaña en un momento fundamental. Y ahí empiezo, esa foto que se ve ahí, yo con una gorra gris, era de jefe de la campaña de la provincia.

Me voy formando en la parte de vectores, tengo que decir que tuve que hacer cursos aquí en Cuba, siendo jefe de la campaña, fui incluso al exterior haciendo cursos de vectores, y logramos un trabajo muy bueno en ese sentido. Yo digo y yo sé que hoy no lo hubiera podido hacer porque la sociedad, las personas, en esa época eliminamos el mosquito Aedes Aeyiptis del territorio, durante dos años aproximadamente, pero eso era otra época, era otra situación. Así fue que yo me hice epidemiólogo, así empecé, después pase a jefe del departamento de control de vectores, que era una estructura que había en aquel momento, después a un cargo que había de director de los laboratorios de microbiología que pertenecían a los centros y después bueno, aparece el SIDA.

Randy: Un desafío nuevo.

Dr. Durán: Un desafío nuevo

Arleen: ¿Por qué usted fue Director en el sanatorio de Santiago de Cuba?

Dr. Durán: Ahí después cuando aparece el SIDA, asumo la jefatura del programa de la provincia; en aquel momento, se inaugura el sanatorio, ponen una directora muy joven en aquel momento y realmente era un impacto porque había pacientes que todavía..

Randy: Era un desafío como el de ahora, era algo que no se conocía como la COVID ahora.

Dr. Durán: Y nada, a los pocos días ella misma planteó que no podía, que no quería seguir ahí. Me acuerdo que el Doctor Terry, que en aquella época era viceministro, fue a Santiago, fuimos al sanatorio y allí mismo me dijo: `` Durán si tú eres jefe de programa porque no asumes la dirección”. Y así lo asumí, estuve 2 o 3 años en el sanatorio, reitero que fue una etapa de formación muy buena porque además aprendí el manejo de la enfermedad y tuve q enfrentar toda esa situación. Todo eso fue en Santiago de Cuba.

Arleen: Por eso le iba a decir que en Santiago de Cuba usted pasó por casi todas las áreas de salud.

Dr. Durán: Así es, después un buen día siendo director del sanatorio, me plantea el director provincial el Doctor Armando Berro, que se había entendido que yo podía ser Rector de la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba; y ahí mismo recuerdo que el Doctor Jardines, que era viceministro, fue a entrevistarse conimigo y yo fui honesto, como siempre lo he sido, y le dije: ``Viceministro yo en docencia soy instructor´´, usted se imagina ser rector de una universidad donde hay profesores como Roca Goderich, Bertha Seré, que eran unas cátedras en la medicina, y dice: ``Bueno Durán, es la apreciación que se tiene´´. Así, al poco, dos o tres meses, me nombran Rector de la Universidad.

Randy: Y parece que no lo hizo mal porque al final, yo lo conocí a principio de este siglo teniendo responsabilidad de la docencia ya en el ministerio de salud pública, y teniendo además el desafío de renovar los planes de estudio de la medicina cubana, a solicitud del Comandante en Jefe. Es decir, que la experiencia de la Universidad santiaguera después la tuvo que multiplicar para todo el país Doctor Durán.

Dr. Durán: Así fue, ahí estuve tres años, y reitero que fue una etapa muy bonita porque trabajar con los jóvenes, yo se lo decía hoy al comité de la juventud, eran mis aliados fundamentales la Unión de Jóvenes Comunistas, la FEU, con eso yo lograba…; claro esa universidad tenia algunas dificultades que se solucionaron todas inmediatamente.

Un buen día me plantean también que yo debía ser el Director Provincial de Salud de Santiago de Cuba. En aquel momento, “déjenme madurar un poquito acá”, pero bueno finalmente la decisión fue que asumiera de director, y estuve desde el año 1997-2003, principio del 2003.

Arleen: Usted lo dice fácil, pero de 1997, aquel año marcó a Santiago de Cuba.

Dr. Durán: Muy fuerte, yo llevaba cuatro o cinco meses, y empezaron a aparecer casos de dengue, de dengue hemorrágico una buena cantidad y se desató mayo-junio, para esta fecha, una gran epidemia con una gran morbilidad. Recuerdo las madrugadas con todos los hospitales llenos, con la Universidad dedicada a ingresar, el hospital Grillo que es grande, nada más que para ingresar dengue y fue una epidemia que a pesar del esfuerzo, pues tuvo 12 fallecidos, tuvo una repercusión.

Eso fue cuatro o cinco meses, por lo tanto fue una prueba de fuego como tal, y después lo propio de una Dirección Provincial, en una provincia con una cantidad de habitantes superior, la única que la supera es La Habana, y con las complejidades de nosotros, los santiagueros, somos muy buenos…

Arleen: De los orientales.

Dr. Durán: Tenemos nuestras particularidades en este sentido, pero también me gustó mucho mi trabajo. Era Vicepresidente del Poder Popular, es como la estructura en ese momento.

Randy: Director de Salud y Vicepresidente.

Dr. Durán: Y con el gobierno en aquel momento, pues también hice unas relaciones muy estrechas de trabajo, Manuel Cortés de Presidente. Hoy mismo me llamaba Lazo, y me recordaba cuando él había estado en Santiago, que habíamos podido compartir, Lazo, nuestro Presidente de la Asamblea, perdón.

Randy: Ha tenido hoy muchas llamadas, porque estábamos oyendo ahorita a Omara. Omara lo llamó para cantarle esa linda canción con la que poníamos sus fotos aquí en la Mesa Redonda.

Pero hablando de esa etapa de la docencia, qué significó aquel desafío de dirigir la docencia desde el Ministerio, de cambiar los planes de estudio, de atenerse a los nuevos desafíos que se planteaba para la medicina cubana y el enfoque que Fidel planteaba para la medicina en el país.

Dr. Durán: Bueno, fue 2003, que a principios del 2003 cuando me llaman que viniera a conducir el Viceministerio de Docencia e Investigaciones que en aquel momento era la estructura. Vengo para acá, y fue la etapa -como tú recuerdas Randy- intensa, del nuevo modelo de formación del médico, de llevar el modelo formación de Cuba a muchos países, Fue una oportunidad que tuvimos de que se llevara a muchos países, y era un dinamismo fuerte, era un dinamismo fuerte, yo recuerdo aquí mismo en los salones de aquí, los análisis que se hacían del modelo de formación, su implantación.

Introducir la formación aquella que se hizo de un grupo de jóvenes que no estudiaban, que no trabajaban; recuerdas que incluso se les pagó para que nivelaran lo que era la formación previa, y después la satisfacción de ver que muchos jóvenes que no estaban en esta actividad se rescataban, se hacían buenos médicos, buenos enfermeros, y después me los encontraba en el recorrido por las universidades como presidentes de la FEU, como secretarios de la juventud; o sea que fue una etapa muy intensa.

Yo recuerdo, o sea uno ahora dice: … yo duermo pocas horas en la actualidad, pero es que yo he tenido pocas horas, pocas horas.

Randy: Por aquellos tiempos también se dormía poco.

Arleen: Entonces no se dormía.

Dr. Durán: Ahh bueno! Ustedes lo vivieron. Arleen también. Recuerdan las madrugadas aquí despidiendo a los 30 mil médicos que iban para Venezuela que nuestro Comandante en Jefe los fue despidiendo…

Randy: Contingente por contingente los fue despidiendo.

Dr. Durán: Contingente por contingente.

Randy: Aquí en estos mismos salones.

Dr. Durán: En estos mismos salones.

Arleen: Ahí estamos viendo una foto, ¿no es de uno de esos momentos?

Dr. Durán: Ahí era Director Provincial.

Arleen: ¿De Santiago?

Dr. Durán: De Santiago, y ese es un cumpleaños del Comandante que él invitó a todos los directores provinciales y a todos los rectores y decanos del país, y tuvo el gesto, como siempre, de recibirnos uno por uno, intercambiar con nosotros, ver la experiencia, qué estaba pasando. Y realmente fue una etapa muy bonita y muy fructífera en mi formación.

Arleen: Durán, la elección de usted para nuestra mesa de hoy, no es solo por su cumpleaños, es la persona seguramente más popular que hay hoy en Cuba y algunos podrán creer que es por popularidad, pero cuando hacíamos un resumen de su historia personal, lo que encontramos es prácticamente que resume la vida de casi todos los médicos cubanos de la Revolución; y se incluye la labor internacionalista, en un país tan complicado y tan complejo epidemiológicamente como Angola.

Dr. Durán: Así es, después de estar en el Viceministerio, después Director de Docencia, eso fue 2003, ya en el 2009, el Comandante Balaguer, en ese momento Ministro de Salud, hace un recorrido por Angola, ve que no había un Jefe de Brigada como en las otras misiones, y entonces me propone que si yo podía ir a Angola a conducir aquello. Y me gustó; siempre me había gustado hacer una misión internacionalista. Recuerdo cuando estaba en Camagüey que fue la época de la guerra en Angola, y yo aquella vez me presenté para irme, me acuerdo que salían por Paso de Lesca allá en Camagüey, y yo me brindé.

Yo quería irme para Angola, pero bueno, no tuve esa oportunidad y dije bueno, aquí se me presenta. Así fue, a través de Antex, se aprobó, y en enero-febrero del 2009 me voy a Angola, al frente de los médicos, había más mil médicos, enfermeros y técnicos en Angola y era un cargo que tenía también como asesor del Ministro de Salud en Angola.

Randy: Por ahí hay algunas fotos.

Dr. Durán: Unas fotos que está el Ministro en aquel momento Van-Dunem y algunos compañeros, eso fue interesante en mi vida.

Arleen: Ahí lo vio todo.

Dr. Durán: Porque lo vi todo, como recorrías las brigadas por todas las provincias, pues pude conocer la opulencia en algunos casos y la miseria más cruda que se pueda apreciar. Los contrastes, a pesar de que Angola es un país que se iba desarrollando muy fuertemente. Entonces, fueron tres años intensos, tres años de trabajo intenso; yo era epidemiólogo…

Nos pasamos los tres años tratando de introducir el Heberprot-P y al final se logró.

Randy: El Doctor Montequín, uno de los grandes impulsores.

Dr. Durán: El profe Montequín, ahí está.

Arleen: Y Ernesto.

Randy: El Subdirector de CIGB, también.

Dr. Durán: El que está al lado es Van-Dunem. El que está al lado de Montequín, a la izquierda, es el Ministro de Salud en aquel momento; el que está al lado es del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología que estaba junto con Montequín; y el que está acá a la derecha, estaba trabajando en aquel momento en la parte de medicamentos allí en Angola.

Te reitero, yo era en algunos aspectos, como los cubanos, acuérdense que los cubanos no hemos visto muchas enfermedades que técnicamente se llaman enfermedades exóticas, porque nunca las hemos tenido o se erradicaron. Y en Angola tuve oportunidad de poderlas ver. Me acuerdo que Angola yo vi por primer vez el cólera, o sea, pacientes de cólera, yo los vi en Angola. Y por lo tanto, me permitió completar mi formación desde el punto de vista de epidemiología en estos aspectos.

Randy: Entonces, eso fue punto clave en la nueva misión que le dieron después de dirigir la epidemiología en el país. Esa misión cómo fue, qué ha significado para el Doctor Durán antes de llegar a la COVID que ya es algo extraordinario, pero tener que lidiar todos los días, todos los meses con la posibilidad del dengue, del chikungunya, el zika, de todo lo que significa un desafío para el sistema de salud cubano.

Dr. Durán: Ahí hay un salto. Yo regreso de Angola, me nombran Vicedirector Primero del Instituto de Medicina Tropical.

Randy: Estuvo en el IPK?

Dr. Durán: En el Pedro Kourí, sí. Lo cual agradezco enormemente porque para quien dirige la epidemiología este es un lugar donde necesariamente hay que pasar, y además me permitió esa formación. Y a los dos años de estar allí, pues paso al Ministerio a conducir el Departamento de Enfermedades Transmisibles, y al poco tiempo la Dirección de Epidemiología. Ya ahí voy a cumplir 6 años de estar en la Dirección Nacional de Epidemiología. Como tú muy bien dices, un trabajo intenso porque nos enfrentamos a la epidemia de cólera que ya hoy se ve como algo distante.

Randy: En Manzanillo.

Dr. Durán: Pero bastante trabajo nos costó. A veces con cólera, con zika que era otra epidemia que se insertó en Las Américas y en Cuba, y con dengue; chikungunya sí realmente nunca llegamos a tener. Y por lo tanto, decirte que han sido años de tranquilidad en lo más mínimo; han sido años de trabajo, años de dinamismo pudiéramos decir para poder enfrentar todo esto; junto con otro grupo de enfermedades, tuberculosis, lepra, programas de inmunizaciones, enfermedades no transmisibles -que recuerden que siempre hablo de ellas digo que no nos morimos de muchas de las que son transmisibles, pero nos morimos los cubanos de las no transmisibles-, VIH-SIDA, ITS. Y entonces, realmente es un trabajo que es bonito al que le gusta, pero lleva un poco de esfuerzo común como tal.

Randy: ¿Y tenemos potencial profesional suficiente en el país preparado en esa materia?

Dr. Durán: Tenemos, pero estamos insatisfechos. Estamos insatisfechos porque cada vez uno se da cuenta, sin que nos creamos lo más importante, pero uno se da cuenta de lo importante es que tener epidemiólogos formados, higienistas, epidemiólogos formados para el abordaje. Independientemente, y yo lo defiendo y siempre lo digo, de que el pensamiento epidemiológico no es del epidemiólogo, es de todo profesional de la salud. Que es lo que le llaman el pensamiento clínico-epidemiológico. No podemos esperar a que epidemiólogo venga a darse cuenta de que el caso se infectó en una relación que tuvo en tal lugar, sino que eso hay que abordarlo integralmente. Entonces, realmente todo eso, pues se ha venido desarrollando en ese momento.

Randy: Una responsabilidad extraordinaria que llega hasta el momento de la COVID, un desafío nuevo, un desafío tremendo del cual vamos a hablar en el último segmento de esta Mesa Redonda.

Randy: El Doctor Durán ha tenido el cumpleaños de menos celebración pero el más acompañado, nel que ha recibido la felicitación de muchísima gente de este país que ve en él la concreción de esos sueños de Fidel de una salud pública potente enfrentando una enfermedad como esta; y ve también pues esta concreción de los hombres y las mujeres que la Revolución ha formado como Gerardo Hernández que hoy lo felicitaba a usted y que está cumpliendo él 55 años de edad, ¡Felicidades para Gerardo también en este 4 de junio!.

Llega la batalla de la COVID, Doctor Durán, y un desafío extraordinario para el país, para el Ministerio y el sistema de salud pública y en especial para la Dirección de Epidemiología del Ministerio. ¿Cómo usted valora lo que hemos hecho hasta hoy, la manera en que el país se preparó, la manera que ha podido el sistema de salud pública pues trabajar en medio de esta batalla? y ¿qué significó en particular para la Dirección que usted dirige?

Dr. Durán: Fue un reto, porque es una enfermedad que como bien tú dices es nueva, surgió nueva, es una forma de coronavirus que no se conocía. Nosotros pensábamos que este iba a ser un año de los más tranquilos, el dengue se había controlado, el cólera no había hacía como 3 años ya, zika también hacía más de casi 2 años que no teníamos transmisión y dijimos va a ser un año… pero que va, apareció la COVID.

Rápidamente el Ministerio de Salud Pública de conjunto con la Defensa Civil, de conjunto con los organismos, pues elaboramos el plan para la prevención y control de la COVID- 19. Y ya a finales de enero, pues ya estaba el plan de Cuba, plan que se aprobó aquí en el Consejo de Estado, nuestro Presidente, nuestro General de Ejército y que incluía todos los aspectos de todos los organismos, que escomo se enfrentan los problemas de salud. Los problemas de salud no se resuelven con Salud Pública, se resuelven intersectorialmente; y en eso pues rápidamente se involucraron todas las organizaciones de masas, CDR, FMC, CTC, cada cual elaboró su plan y ya nosotros podemos decir que ya finales de enero nosotros teníamos un plan elaborado, aprobado, implementado en cierta medida, y preparándonos para lo que podía venir, en ese momento no teníamos todavía casos de COVID.

En la parte de Salud Pública se preparó en todos los aspectos, la creación de capacidades para los ingresos, los famosos ventiladores en aquel momento…

Randy: Era una gran preocupación.

Dr. Durán: Los ventiladores eran una preocupación, en un momento donde el bloqueo cada vez es peor, y donde incluso mucho de estos recursos le han ido subiendo los precios precisamente por la necesidad que ha tenido el mundo. Pero así nos fuimos preparando, contamos con el apoyo de organismos internacionales, la OPS, OMS, el Fondo Mundial, PNUD, que todos estuvieron presentes también, y ya elaboramos los planes y los fuimos perfeccionando. Recuerdo que en un momento determinado, el Viceprimerministro Morales pues planteó lo de la creación del grupo de científicos como lo hacía el Comandante, esa era la forma de actuación, y se preparó el grupo de científicos o se aglutinó con los de BioCuFarma, con epidemiólogos, con matemáticos, el Decano de la Facultad de Matemática de la Universidad de La Habana, con su equipo de trabajo, con estadísticas, bioestadísticos, y entonces, ese es el grupo que además de diseñar un poco que los pronósticos que va teniendo la epidemia creo que toda Cuba ha estado al tanto de la curva, se desvía, no se desvía, también ha sido indiscutible. El aporte del mundo científico, de la Industria BioFarmacéutica de Cuba. En los tratamientos, empezaron entonces los tratamientos preventivos a personas de riesgo, el PrevengHo Vir, la Biomodulina T, la utilización de vacunas, la Antimeningocócica, se puso a un grupo de población; nos apretaron con los diagnósticos, vamos a producir medios de transporte para el diagnóstico del PCR; conductas terapéuticas, nuestros medicamentos: el Interferón, el Interferón nasal; creo que todas esas cosas han influenciado en que se haya tenido algunos resultados, que si bien no estamos satisfechos, pero que podemos exhibir algunos resultados; y sobre todo en lo que representa la mortalidad y la recuperación de los pacientes en nuestro país.

Randy: Pero también en el área de la epidemiología lo que se ha hecho para cortar la transmisión, eso de tener los contactos, los contactos de los contactos, darle seguimiento, que es una estrategia epidemiológica ha sido vital para eso.

Dr. Durán: Así es, porque no todo el mundo lo hace, o sea no todo el mundo llega a ingresar y no dicen los contactos, no llegan a ingresar a veces ni los casos confirmados, sino que desde la casa los atiende, esta es una enfermedad que además tiene una transmisibilidad muy alta, este virus. Y que por lo tanto, el riesgo de transmisión cuando tú no lo tienes ingresado, además el riesgo de evolución de la enfermedad, ahí todas las mañana yo lo digo, hay días que es de un 50%, hay días que es de un 70%, porque los casos están asintomáticos, no tienen síntomas de la enfermedad. Sin embargo, sino lo ingresas, sino lo aíslas, si no le pones tratamiento aunque esté asintomático pues la evolución no es igual.

Arleen: Doctor cuando lo vemos por la mañana mucha gente podría suponer el Doctor Durán es el vocero del Ministerio de Salud Pública para la COVID, pero yo que tuve la misión de tratar de entrevistarlo Duránte 4 días más o menos, y cada vez que lo llamaba, usted me decía ahora voy a una reunión Arleen, yo te llamo, y llegamos a vernos casi hace unas horas nada más, preguntó: ¿cómo hace el Doctor Durán que es el Jefe Nacional de Epidemiología al margen de todo ese respaldo extraordinario que tiene para cumplir con sus tareas del día y cuándo se prepara para responder algunas preguntas que van desde los tratamientos , los protocolos, lo que pasó en China, lo que pasó en cualquier otra parte?

Dr. Durán: Mira Arleen, es fuerte y lleva un poco de trabajo, no te lo niego, pero esos mismos, ahí salió Carmelo, que es el Jefe de Control Sanitario Internacional, Marisela Lantero, que es la Jefa del Programa de ITS, o sea, hay un equipo de trabajo que aunque yo me dedique un poco más a algo, ellos van llevando cada uno sus programas, aquí no se para nada, Programa de Inmunizaciones, el control de las transmisibles, y se van desarrollando. Un buen día el Ministro me llamó eso; “tú vas a ser el vocero Durán” y yo Ministro qué vocero, si yo no… y dice: “No no, es una decisión, una decisión que se ha tomado”, bien, y así empezó esto que está aquí. Hay un grupo de trabajo, el Ministerio tiene un Centro de Vigilancia en Salud, que es el que recoge toda la información de Cuba, del mundo, las procesa, hace las presentaciones, que ese grupo trabaja las 24 horas, y es muy interesante porque nosotros normalmente hacemos una videoconferencia que la preside el Ministro.

Randy: Que es en las noches.

Arleen: ¿A qué hora?

Dr. Durán: Todas las noches, 8:30.

Arleen: 8:30.

Randy: Muchas veces han salido de aquí para ir para la videoconferencia.

Dr. Durán: Con todas las provincias y con todos los equipos de dirección en las provincias y se va chequeando una por una las estrategias y demás y se termina 10:30 u 11:00 de la noche, a esa hora entonces, hacemos algunas valoraciones y es que vamos a dormir. Pero se queda trabajando un equipo, y entonces ya 6:45 am ya yo estoy entrando al Ministerio recogiendo la información, analizando la información, viendo qué ha pasado, entonces para poder estar 8:45 am ahí frente al Ministerio y poder dar la información.

Arleen: ¿Cuánto duerme?

Dr. Durán: Bueno, 4 horas, 5 horas, me lo siento, de verdad que me lo siento a veces.

Arleen: Como dice la gente que le dice cuídese, y usted dice por qué me dicen que me cuide.

Dr. Durán: Digo, es que doy lástima no!

Randy: Escribía una doctora, escribieron muchas personas hoy; la doctora decía bueno yo estoy aquí retirada porque tengo más de 70, el Doctor Durán que tiene más de 80 (realmente cumple 67) está ahí dando el combate, yo lo envidio. Pero para eso, cuánto le sirvió aquellas madrugadas con Fidel, aquel entrenamiento de todos los días.

Dr. Durán: De verdad que… las madrugadas con el Comandante fue el golpe final, pero también el haber tenido una trayectoria que es algo que siempre se ha defendido mucho en el Ministerio, lo defendía el Doctor Morales cuando era Ministro, lo defiendo nuestro Ministro, lo defiende nuestro equipo de Dirección, que las personas que estemos ahí tengamos una formación y tú te das cuenta de por qué te puede ser útil esa formación, porque es que enfoca las cosas con otra madurez, de otra forma.

Randy: De todas formas se ha convertido, como el meme que poníamos ahorita, en el rival de Rubiera. Las personas decían, bueno a partir del 1ro de junio Durán contra Rubiera, los meteorólogos y la COVID, son dos momentos sin dudas. Se ha convertido en una figura entrañable, querida, para las personas. Lo menos que usted se imaginaba, siempre fue un profesional reconocido, pero nunca con la popularidad de este momento, ¿eso es un desafío?

Dr. Durán: Nunca la busqué, nunca la busqué y me asombro a veces incluso cuando voy en la calle, me saludan los compañeros, siempre eso de lástima, tenga cuidado, me saludan desde los carros, a veces he pasado por un lugar y me han dicho, se me han acercado en una cola y me han dicho: “¿usted quiere comprar algo? Porque usted entra por encima de todos nosotros".

Arleen: Pero falta una anécdota bellísima, esa corbata que usted tiene puesta se la regaló alguien que tenía un vínculo muy directo con Fidel.

Dr. Durán: Un domingo yo estaba trabajando en la oficina y siento que en el pasillo dicen: “Hay un compañero que trabajó con Fidel que quiere verte”, si trabajó con Fidel que venga para acá. Cuando entra, era un hombre sencillo, me dice: “Mire yo soy Silvino”, se sentó, me llevaba esta corbata nueva, porque parece que se dio cuenta que yo tenía 2 o 3 corbatas nada más y me hizo muchas anécdotas Silvino, que estuvo aquí al lado del Comandante, era el barbero del Comandante, me mostró fotos pelando al Comandante, en un avión, aquí, y además era como él me explicaba, el que le escogía las corbatas, lo acompañaba.

Arleen: Hay una anécdota que es El Príncipe Silvino, porque le preguntaron a Fidel si el nudo es Windsor y Fidel dijo ese es Príncipe Silvino.

Dr. Durán: Sí, porque con Silvino aprendí que hay varios tipos de nudos, y yo le dije hágame el nudo a mí también porque yo no sé hacerlo. Y me hace una anécdota creo que con Aznar, el que era Presidente allá en España

Arleen: Mala mención.

Dr. Durán: Mala mención que también él lo hizo. Y después se me apareció con más corbatas.

Arleen: Y con un traje.

Dr. Durán: Y ayer se me apareció con un traje Silvino.

Arleen: Yo le traigo aquí de una cubana agradecida, dos nasobucos bordados, de Miriam Abreu, que es la viuda del que fue rector del ISDI, hizo esa maravilla es parte de la creación de la imagen Cuba, nada más quiero preguntarle…

Dr. Durán: Miren qué linda, miren enfócalo ahí para que vean el bordado.

Arleen: Bello bordado.

Dr. Durán: Perfecto

Randy: La imagen Cuba, que usted ayudó a difundir.

Arleen: Así mismo. Nada más, muy brevemente, porque ya me están haciendo seña que el tiempo se acabó. Pero, qué le gustaría hacer, qué sueño tiene pendiente, ya usted ha hecho todo en la medicina prácticamente y se ha ganado el amor de este país.

Dr. Durán: Yo, seguir trabajando y cómo decía Randy, cumplo hoy 68 años y la gente me dicen: “Durán, qué tú esperas para jubilarte? Digo socio, yo no sé hacer otra cosa, yo en una casa de verdad no sabría; sí, en estos momentos, no te engaño, que quizás dormir un día hasta las 7 porque ya a mi edad no se duerme más. Y poder ir a la playa en las vacaciones.

Arleen: Al mar.

Dr. Durán: Al mar, porque me crie en el mar y siempre me ha gustado. Además de seguir trabajando y dándolo todo por la Revolución. Muchas gracias.

Arleen: Gracias a usted.

Randy: Muchísimas gracias Doctor Durán, usted decía que no daba para una hora, da para mucho más. Por aquí también le tengo un dibujo que le manda mi hijo pequeño que lo ve todos los días y dice: “el Director Durán habló de la COVID y dijo que había que lavarse las manos”.

Pues, Francisco Durán, es un poco el resumen de lo que es la medicina cubana. No buscó la popularidad, le tocó la tarea, pero ahí está, mostrando esa cara visible de lo que es nuestro sistema de salud. Muchísimas gracias por haber estado con nosotros. Muchísimas felicidades en su cumpleaños. Y me quiero despedir con dos regalos que le han hecho, uno de Desoft “El súper Durán” le han puesto a este muñequito y también algo de los Karachi en saludo a su cumpleaños.

Dr. Durán: Gracias a ustedes.

(Transcripción de Yelen Torres, Yusleydis Seuret, Johan Bravo-Oficina de Información)

 

Durán: Cuba

Teresa Melo - Cubadebate

Confío en esta mirada. Quiero otorgarle a él y a sus ojos el adjetivo que usara Martí para Santiago de Cuba, “infatigable”, aunque en ocasiones sea visible el cansancio.

No sólo por su cita diaria de las 9:00 a.m. con los miles que lo seguimos, sino por el estudio permanente de temas sobre este coronavirus, información que actualiza para responder interrogantes de los medios (en las que no ha faltado alguna enunciada desde la malicia) y de muchas personas que acuden a las redes o a su propia cuenta en Twitter.

Le reconozco la humildad de los grandes, la autenticidad y sabiduría que lo ha guiado en sus responsabilidades, incluida esta que desde hace seis años asumió como Director Nacional de Epidemiología. Él es, de muchos modos, rostro visible y amable del desvelo de científicos, especialistas, técnicos y otros cubanos y cubanas que, también infatigables, han puesto su marca en el camino que transita esta pandemia en nuestro país.

Es su cumpleaños, e imagino su celebración de vida, el obsequio que desea: poder informar cada día cero fallecidos, menos confirmados y más altas médicas. Desde mi humilde espacio de acción le he regalado escuchar y seguir lo que orienta en sus comentarios. Hagámoslo todos, para que recuperemos el abrazo y la cercanía.

Felicidades, santiaguero, cubano infatigable, de una cubana agradecida.

Cuba
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