Duración: 3:20

Reportaje especial sobre la guerra de independencia en Cuba, iniciada con la revolución de 1895.

Iroel Sánchez Espinosa - La Jiribilla.- Prólogo a Tony Guiteras. Un hombre guapo, de Paco Ignacio Taibo II. “Yo solo escribo de revolucionarios. Los reaccionarios que escriban de su gente, yo solo de gente de izquierda”, son palabras recientes del autor de este libro.

Jorge Petinaud - Granma .-  La exposición fotográfica "Lucharemos juntos", dedicada a Enrique Vilar, caído en las filas del Ejército soviético durante la Gran Guerra Patria, ejemplifica las tradiciones de amistad cubano-rusas, aseguró la víspera el cosmonauta Yuri Romanenko.

Granma.- El Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque presidió la ceremonia de inhumación de los restos de los combatientes del III Frente Doctor Mario Muñoz Monroy caídos en combate o fallecidos después del Triunfo de la Revolución.

A la ceremonia -realizada en el mausoleo erigido a los héroes y mártires de ese destacamento guerrillero- asistieron los miembros del Buró Político, general de cuerpo de ejército Ramón Espinosa Martín, viceministro de las FAR, y Misael Enamorado, junto al general de división Onelio Aguilera Bermúdez, jefe del Ejército Oriental.

Duración: 2:15

Reportaje sobre la vida y obra del maestro Amadeo Roldán, cuando se cumplen 70 años de su muerte.

Duración: 1:25

El 5 de marzo de hace 49 años se produjo el ataque al vapor francés La Coubre, en el puerto de La Habana, uno de tantos sabotajes contra la Revolución planificados desde la CIA.

Carlos J. Rosario Grasso - La Jiribilla.- Recientemente, la publicación en La Jiribilla de tres artículos sobre el autonomismo, con motivo de la presentación del libro El autonomismo en las horas cruciales de la nación cubana, de Elier Ramírez Cañedo y Carlos J. Rosario Grasso, presentado por el Dr. Rolando Rodríguez, despertaron la furia de Rafael Rojas que, sin haberse leído el libro, arremetió contra él desde una columna de opinión en El Nuevo Herald, en un escrito titulado Las mañas del oficialismo, en el que incorpora el libro a una corriente que él define como “historia oficialista” cubana, de la según dice, entre otras diatribas, Rolando Rodríguez es la principal figura.