Andrés Marí - Cubainformación / Fundació Vivint.- Enamorado, sí, pero no por imaginar a un territorio más rico, sino por imaginarlo más pleno junto a la plenitud de todos los pueblos. No para comprarlo por el dineral que se tenga, porque si fuera así ya no se estaría hablando de un pueblo, sino de una mercancía en La Bolsa de Valores. Tampoco estoy enamorado de su independencia por su capacidad de haberse dado una lengua propia, una cultura diferenciada de otras, ni por su larga historia, porque si fuera así se me parecería mucho al Estado de Israel, que se creó por la venganza hacia el mal que otros le hicieron, y ningún pueblo puede existir felizmente en la venganza: lo vemos en el exterminio que intenta ese país con Palestina.


Igualmente, no estoy enamorado de Catalunya por su mundial pelota de fútbol y sus grandes empresas como las de cualquiera otra franquicia del sistema capitalista, sino por la sencillez trabajadora que caracteriza a su pueblo, por su voluntad expresada para ser libre por completo como pueblo independiente de intereses mezquinos y contribuir a la paz y al encuentro con todos los pueblos, sobre todo con aquellos con menos dineral para participar en el concierto del mundo.

Mi pueblo catalán es el que defendió mi padre ibicenco y mi abuelo materno de Sant Feliu de Guixols en Cuba: al pueblo cubano y su Revolución. Puede parecer extraño, pero es muy simple: quien realmente se enamora de su pueblo, está muy enamorado de todos los pueblos y luchará siempre por extender su amor. Posiblemente todo parezca una actitud romántica, pero si mañana, día de Sant Valentí, por tradición o por lo que sea, celebramos el Día del Amor y también unas elecciones que no deberíamos haber permitido y habernos plantado en un NO rotundo, puesto que teniendo 114 muertos por covid en el día de antier, no era bueno para nadie, por muchas medidas o ‘recomendaciones’ para la protección que se den, fomentar entre nosotros actividades que pueden extender los contagios y las muertes. Ir a votar mañana será un acto del peor romanticismo.


En fin, ya está decidido y todos sabemos lo que hay en los partidos políticos que esperan nuestros votos, pero no viene mal recordar algunos detalles de aquellos que nos dicen también estar enamorados del pueblo catalán. En Perpinyà se revitalizó un engendro: El PdeCat, bien a la derecha y continuando su furor anti-capitalista, daba por creada la justeza oficial más radical que la CUP con el fortalecimiento del llamado Junts per Cat en su lucha por la independencia de Catalunya. Ahora vemos, como cuando Mas, a Laura presentándose como segunda en la Lista después de Carles, pero que si sale tal partido como ganador, será ella, la que ya ha retado de manera rompedora y no rupturista, que no es lo mismo, el esfuerzo de ERC por negociar con España, que aunque pueda parecernos un cuento infantil, la negociación política planteada entre ERC y el actual gobierno español es la única salida al romance vivido en los últimos años en Catalunya.


Así, de romántico apenas tengo algo y lo que tengo es el inmenso deseo de que todos los creyentes de Junts per Cat, si de verdad están enamorados del pueblo catalán, voten por la CUP, pues en esta organización política, a pesar de su gigantesco romanticismo con la real situación del pueblo catalán, sí podemos pensar que están muy enamorados de la independencia de Catalunya, de una verdadera independencia y no de ninguna épica mercantilizada. Y un último deseo: que los votantes de ERC y En Comú Podem mantengan sus votos a estos otros partidos. Si en Catalunya se forma un gobierno entre La CUP, ERC y En Comú Podem, claro que todo seguirá siendo difícil, pero los consensos a que se verán obligados estos partidos políticos los llevará a concebir la mejor negociación política con España. Y por el Amor de sus reales aspiraciones con el pueblo catalán, poco a poco pero finalmente, por ese dificilísimo romance de gobierno, Catalunya será libre e independiente para aglutinar en torno suyo a todos sus enamorados sin excluir a nadie, salvo a aquellos que se auto-excluyan por preferir la épica más romántica y absurda de la historia catalana.

* Andrés Marí es escritor, profesor y actor cubano residente en Catalunya.

La Columna
Andrés Marí - Cubainformación / Fundació Vivint.- Resulta muy doloroso decir que ningún país del llamado Tercer Mundo, ninguno, ha alcanzado para sus pueblos lo que Cuba ha logrado con respecto al cuidado de ...
Andrés Marí - Cubainformación / Fundació Vivint.- El final de los cubanos no es “Patria o Muerte”, sino “Venceremos”, y entre nosotros la mentira tiene el rabo muy corto, bastante sucio y demasiado ...
Andrés Marí - Cubainformación / Fundació Vivint.- Resulta extremadamente curioso cómo todos nos expresamos, en cuerpo y alma, en palabra y acción, a través de un cuerpo ideológico y polít...
Lo último
La Columna
Prisionero por Palestina
Todos los días nace y muere, da con su cabeza contra el muro, y su herida grita. Sus captores tapan todas las ventanas para que nadie vea su nacer y morir, sus días que se encienden y estallan de luz y hacen temblar toda su tierra para ...
La Revista