Soy antiimperialista. Me opongo a que el águila clave sus garras en cualquier otra tierra... A la hora establecida cruzó por el mundo en el siguiente orden: El siglo XX. Una pancarta con el lema: "Coge lo que puedas, guarda lo que cojas". Guardia de Honor. Monarcas, presidentes, líderes políticos, asaltantes, ladrones de tierras y afines; todos vestidos apropiadamente y luciendo los símbolos característicos de sus respectivos oficios.

Autor: el escritor antiimperialista estadounidense Mark Twain.

¡Enrabiétate, verso! / ¡ Enrabiétate, seso ! / El tiempo que vivimos es para los rabiosos. / ¡ Quema y quema, rencor ! ... / Para no convertirnos / todos ... en refugiados.

Versos del poeta Palestino Nizar Kabbani.

A la vuelta, ya de noche, me cruzaba con los obreros palestinos que regresaban extenuados de trabajar todo el día en el Jerusalén de los israelíes, o incluso en los asentamientos que iban multiplicándose en los alrededores, y contra los que acabarían rebelándose un año más tarde.

Nadie, salvo los muertos, tiene libertad de expresión. Nadie, sino los muertos, puede decir la verdad. En Estados Unidos, como en cualquier otra parte, la libertad de expresión está restringida a los muertos. La minoría siempre tiene razón.

Máximas sobre la libertad de expresión, del gran escritor Mark Twain.

Ramón Pedregal Casanova.- Saludo a todos los combatientes y luchadores, a la OLP, representante único y legítimo del Pueblo Palestino.

La gran ofensiva enemiga contra el Primer Frente del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra fue el esfuerzo organizado más ambicioso y mejor preparado de las Fuerzas Armadas del régimen de Fulgencio Batista para derrotar al Ejército Rebelde.

Si me dieran a elegir, yo elegiría / esta salud de saber que estamos muy enfermos, / esta dicha de andar tan infelices. / Si me dieran a elegir, yo elegiría / esta inocencia de no ser un inocente, / esta pureza en que ando por impuro. / Si me dieran a elegir, yo elegiría / este amor con que odio, / esta esperanza que come panes desesperados. / Aquí pasa, señores, / que me juego la muerte.

Poema titulado El juego en que andamos. Autor, el gran poeta argentino, Juan Gelman.