La Guerrilla Comunicacional.- El primer conocimiento que tuve del venezolano Aristóbulo Istúriz fue en La Habana, Cuba, en el acto de clausura del Primer Congreso Mundial de Alfabetización – Congreso de Pedagogía, febrero del 2005, donde se presentó el método audiovisual de alfabetización cubano Yo, sí puedo y se creó el Frente Internacional de Apoyo a la Cruzada Humanitaria del «Yo, sí puedo».


Me acompañaban Joan Colomer y el nicaragüense Orlando Pineda, la Concep y la Empar. El acto se celebraba en el Teatro Karl Marx, con la asistencia de cerca de seis mil personas, y Fidel Castro cerraba el Congreso con un discurso de cerca de siete horas -si, digo siete, no es ningún error- hablando de educación, de retos de futuro y de esperanza. Acompañando a Fidel en la larga mesa del escenario una treintena de personalidades de la educación y la política de las Américas daban fe de la voluntad de erradicar el analfabetismo. Ya casi al final, Fidel se pone en pie y pide al ministro de educación de la República Bolivariana de Venezuela que le acompañara a un lugar destacado. Lo presentó explicando su determinación y la del gobierno revolucionario del presidente Chávez de declarar Venezuela Territorio Libre de Analfabetismo. Pero Fidel era así y la presentación, acompañada de vez en cuando de efusivas muestras de afecto -abrazadas y cariñosos golpes en la espalda- duró más de media hora por lo que el pobre ministro -Aristóbulo Istúriz- ya no sabía si continuar de pie, sentarse o qué … Siempre que recuerdo la pareja -Fidel, corpulento y doblando casi en altura al «negro, hermano de la vida», como lo recuerda el actual presidente de la Asamblea Nacional venezolana, junto una persona que desde el gallinero del teatro donde estábamos parecía una especie de enano sonriente-, en pie en el inmenso escenario, la Historia de la Educación, con mayúsculas, me sonríe y me hace sonreír. 

Y si digo que ha hecho siempre pueblo de la educación y de la educación pueblo no digo ninguna frase hecha. Fue uno de los entrevistados en el documental «Leo a la vida», de Julio Suárez, producción de La Guerrilla Comunicacional-LGC Films de 2017, y nunca olvido una frase suya: «La educación es un derecho humano. Es como el aire: si uno nace tiene que respirar. Entonces, si tu vas a comprar una botellita de aire cada vez que vayas a respirar, imagínate!. Por eso para nosotros la educación es obligatoria y mientras más alto sea el nivel cultural y educativo de esa población toda esa sociedad se beneficia y si es bajo el nivel toda esa sociedad se perjudica…». 

Camarada Aristóbulo Istúriz, desde la Guerrilla Comunicacional te recordaremos en el horizonte de un mundo alfabetizado y culto. 

¡Hasta la victoria siempre! 

Sebas Parra-La Guerrilla Comunicacional

 

Opinión
Misión Verdad.- Desde hace muchos años, Estados Unidos ha buscado la manera de acabar, sin éxito, con la Revolución Cubana y hay razones históricas y geográficas suficientes para mantener ese empeño; p...
Laura Gil - Línea del Medio - Tomado de Cuba en Resumen / Resumen Latinoamericano - Foto: Luisa Gonzalez/ Reuters.- Miguel Ceballos exhibió la hipocresía de este gobierno, la incoherencia de su política exterior y, en &uac...
Cristóbal Campos Aveillé - Cubainformación.- Consternado acabo de leer la noticia, Los líderes de la UE responden a Biden: “suspender patentes no es la solución mágica,” en la cual se emiten difer...
Lo último
La Columna
La Revista